“El papel femenino a lo largo de la historia de la humanidad”

El papel femenino a lo largo de la historia de la humanidad... no siempre recordado, inusualmente nombrado y no por ello inexistente
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sábado, 6 de febrero de 2016

RUBY BRIDGES: LA PRIMERA NIÑA AFROAMERICANA EN ACUDIR A UNA ESCUELA PARA "BLANC@S"

En 1954, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos había declarado ilegal la segregación racial, aunque dicha decisión contaba con una fuerte oposición de algunos Estados sureños.
En 1960, el padre y la madre de Ruby Bridges (miembros de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color), cuándo ésta contaba con la edad de 6 años, aceptaron participar en el sistema de integración racial de New Orleans.
Ruby tuvo que asistir a la escuela primaria, hasta entonces considerada sólo para "blanc@s", escoltada por agentes federales.
Para poder asistir a dichas escuelas, l@s niñ@s afroamerican@s debían pasar una serie de tests que demostraran que poseían el suficiente nivel académico.

"Recuerdo que ese día todo el mundo parecía estar muy emocionado. Los vecinos vinieron a casa por la mañana para ayudarme a salir para la escuela. Alguien golpeó a la puerta y cuando mis padres abrieron pude ver unos hombres blancos muy altos en trajes, con bandas amarillas en los brazos. «Somos policías federales. Nos ha enviado el presidente de Estados Unidos». Estaban ahí para escoltarme a la escuela.
Entré al auto con ellos. No sentí miedo. Llegamos a la 
escuela y había un montón de personas en la entrada y 
agentes de policía a caballo y en motocicletas. Todo parecía 
como un gran evento. Viviendo en Nueva Orleans, pensé 
que se trataba de las fiestas de Mardi Gras."

(Fte. Wikipedia)

lunes, 14 de abril de 2014

¿QUÉ PUEDE HABER DETRÁS DE UNA IDÍLICA FOTO DE BODA?

"Este cartel publicitario pone de manifiesto un hecho muy grave que se esconde detrás de la violencia de género: la mayor parte de los casos de violencia doméstica no se denuncian… ni siquiera las afectadas se lo cuentan a alguien."
(ENLACE: http://www.numaniaticos.com/cartel-publicitario-violencia-machista/)


martes, 19 de noviembre de 2013

80 AÑOS DE VOTO FEMENINO EN ESPAÑA

FTE: LA VANGUARDIA

El 19 de noviembre de 1933 se celebraron los primeros comicios en los que el voto de la mujer contó.
Hoy hace 80 años, las mujeres españolas acudieron por primera vez a las urnas. En el marco de la Segunda República, las elecciones generales de 1933 supusieron el estreno de la mujer como ciudadano completo –con voz y voto- en España. Fueron las elecciones del voto femenino: 6.800.00 mujeres pudieron elegir por primera vez a sus representantes.

Las del 19 de noviembre de 1933 fueron las segundas elecciones generales de la República proclamada el 14 de abril de 1931. La primera convocatoria electoral, en junio de 1931, fueron previas a la aprobación de la Constitución de la República, llevada a cabo en el Congreso de los Diputados el 9 de diciembre del mismo año. Aunque el derecho a voto estuvo reconocido desde entonces, las españolas no pudieron ejercerlo hasta hoy hace 80 años.

La fecha fue paradójica para la gran sufragista española Clara Campoamor. Campoamor, diputada por el Partido Radical desde 1931 –la ley permitía a las mujeres ser parlamentarias, pero no participar en las votaciones-, impulsó el voto femenino hasta lograrlo, junto a otros reconocimientos para las mujeres como la igualdad jurídica ante el hombre o el derecho a divorcio. En las primeras elecciones en las que la mujer pudo votar, Campoamor depositó su voto… Y perdió su escaño en unos comicios ganados por la CEDA.


'Me siento ciudadano antes que mujer', dijo Clara Campoamor en su encendido discurso ante las Cortes de la II República española

martes, 13 de agosto de 2013

LA NIÑA QUE EXIGIÓ IR A LA ESCUELA (Kakenya Ntaiya)


Hay un grupo de personas en Kenia. Las personas cruzan océanos para verlos. Son personas altas. Saltan alto. Usan prendas rojas. Y matan leones. Se preguntarán, ¿quiénes son estas personas? Son los masái. ¿Y saben qué es lo genial? Yo soy una de ellos.

En la tribu masái, los niños son criados para ser guerreros. Las niñas, para ser madres. Cuando tenía 5 años, me enteré de que estaba comprometida para casarme en cuanto llegara a la pubertad. Mi madre, mi abuela, mis tías, me recordaban constantemente que mi marido acababa de pasar. (Risas) Genial, ¿no? Y todo lo que debía hacer desde ese momento era prepararme para ser la mujer perfecta a la edad de 12 años. Mi día comenzaba a las 5 de la mañana, ordeñando las vacas, barriendo la casa, cocinando para mis hermanos, recolectando agua y leña. Hacía todo lo que necesitaba hacer para convertirme en la esposa perfecta.

Fui a la escuela, no porque las niñas o mujeres masái fueran a la escuela. Fue porque a mi madre se le negó la educación, y ella constantemente nos recordaba a mis hermanos y a mí que ella no quería que viviéramos la vida que ella llevaba. ¿Por qué decía esto? Mi padre trabajaba como policía en la ciudad. Volvía a casa una vez al año. A veces no lo veíamos durante casi dos años. Y cuando volvía a casa, siempre era un caso diferente. Mi madre trabajaba mucho en la granja cultivando la cosecha para que pudiéramos comer. Ella criaba las vacas y las cabras para poder cuidarnos. Pero cuando mi padre volvía, vendía las vacas, y los productos que teníamos, y se iba a beber con sus amigos a los bares. Como mi madre era mujer, no se le permitía ser dueña de ninguna propiedad, y por defecto, todo en mi familia pertenecía a mi padre, así que tenía ese derecho. Y si mi madre lo cuestionaba, él la golpeaba, abusaba de ella y realmente era difícil.

Cuando fui a la escuela, tuve un sueño. Quería convertirme en maestra. Los maestros se veían bien. Siempre usaban lindos vestidos, zapatos con tacón. Después me enteré que son incómodos, pero los admiraba. Pero sobre todo, los maestros solo escribían en la pizarra; no es un trabajo difícil, eso pensé, comparado con lo que yo hacía en la granja. Así que quería convertirme en maestra.

Y trabajé duro en la escuela, pero al llegar a octavo grado, fue un factor determinante. En nuestra tradición, hay una ceremonia que las niñas deben pasar para convertirse en mujeres es un ritual de iniciación a la feminidad. Y entonces, a penas estaba terminando el octavo grado, y esa era mi etapa de transición a la preparatoria. Esta fue la encrucijada. Una vez que pasara por este ritual, me iba a convertir en esposa. Y, mi sueño de convertirme en maestra, no se realizaría. Entonces hablé, tenía que idear un plan para poder resolver estas cuestiones. Hablé con mi padre. Hice algo que la mayoría de las niñas no habían hecho nunca. Le dije a mi padre, "Voy a pasar por esta ceremonia solo si me dejas volver a la escuela". La razón fue porque, si yo huía, mi padre quedaría estigmatizado, y lo llamarían el padre de la niña que no quiso atravesar la ceremonia. Hubiese sido algo muy vergonzoso de llevar el resto de su vida. Entonces lo resolvió. "Bien", dijo, "está bien, vas a poder ir a la escuela después de la ceremonia".

Y lo hice. La ceremonia ocurrió. Es una larga semana de emoción. Es una ceremonia. Las personas la disfrutan. Y el día anterior a la ceremonia, estábamos bailando, divirtiéndonos, y esa noche no dormimos. Llegó el día, y salimos de la casa de donde habíamos bailado. Sí, bailamos y bailamos. Salimos al jardín, y había muchas personas esperando. Formaban un círculo. Y a medida que bailábamos y bailábamos, y nos acercábamos a este círculo de mujeres, había hombres, mujeres, niños, todo el mundo está allí. Había una mujer sentada en el medio, y esta mujer, estaba esperando para sujetarnos. Yo era la primera. Estaban mis hermanas y un par de niñas más, y mientras me acercaba a ella, ella me miró, y me senté. Y me senté, y abrí mis piernas. Mientras abría mis piernas, vino otra mujer, y esta mujer traía un cuchillo. Y con el cuchillo en la mano, caminó hacia mí sostuvo el clítoris, y lo cortó.

Como pueden imaginarse, yo sangraba y sangraba. Luego de sangrar un rato, me desmayé. Es algo que a muchas niñas... Tuve suerte de no morir, muchas mueren. Se practica, sin anestesia, con un cuchillo viejo y oxidado, y fue difícil. Tuve suerte porque, además, mi mamá hizo algo que la mayoría de las mujeres no hace. Tres días después, luego de que todos se fueran, mi mamá trajo una enfermera. Nos cuidaron. Tres semanas después, sané, y ya estaba de nuevo en la preparatoria. Estaba tan decidida a convertirme en maestra en ese momento para poder marcar una diferencia en mi familia.

Bien, mientras estaba en preparatoria, ocurrió algo. Conocí a un joven de nuestra aldea que había asistido a la Universidad de Oregón. El hombre vestía una camiseta blanca, jeans, una cámara zapatillas blancas, y estoy hablando de zapatillas blancas. Hay algo en la ropa, creo, y en los zapatos. Eran zapatillas, y esta es un aldea que ni siquiera tiene caminos pavimentados. Era muy atractivo.

Le dije, "Bien, quiero ir donde tú estás", porque este muchacho se veía muy feliz, y yo admiraba eso.

Y él me dijo, "Bueno, ¿qué quieres decir con que quieres ir? ¿Acaso no tienes un esposo esperándote?"

Y le dije, "No te preocupes por esa parte. Solo dime cómo llegar allí".

Este caballero me ayudó. Mientras estaba en la preparatoria, mi padre estaba enfermo. Le dio un ACV, y estaba muy, muy enfermo, así que no podía decirme qué hacer. El problema es que mi padre, no es el único padre que tengo. Todos los hombres en la comunidad, de la edad de mi padre, son mi padre por defecto, mis tíos, todos ellos, y ellos dictan mi futuro.

Así que llegó la noticia, envié una solicitud y me aceptaron en la Randolph-Macon Woman's College, en Lynchburg, Virginia, y no podía venir sin el respaldo de la aldea, porque necesitaba reunir el dinero para comprar el pasaje de avión. Me dieron una beca, pero necesitaba llegar hasta aquí. Pero necesitaba el respaldo de la aldea, y aquí, nuevamente, cuando los hombres se enteraron y las personas se enteraron de que una mujer tenía la oportunidad de ir a la universidad, todos dijeron, "Qué perdida de oportunidad. Esto se lo tendrían que haber dado a un muchacho. No podemos hacer esto",

Así que regresé, y tuve que volver a nuestras tradiciones. Hay una creencia, en nuestro pueblo que dice que la mañana trae buenas noticias. Así que tuve que inventar algo que tuviese que ver con la mañana, porque hay buenas noticias en la mañana. Y en la aldea, además, hay un jefe, un anciano, que si accede, todos deben seguirlo. Así que fui a verlo, en la mañana, mientras salía el sol. Lo primero que él vio cuando abrió la puerta, fue a mí.

"Mi niña, ¿qué estás haciendo aquí?"

"Bueno, Papá, necesito ayuda. ¿Puedes ayudarme para ir a Estados Unidos?" Le prometí que sería la mejor niña, que regresaría, y que cualquier cosa que ellos quisieran después, yo la haría por ellos.

Él me dijo, "Bueno, pero no puedo hacerlo solo". Me dio una lista de otros 15 hombres, 16 hombres más, y cada mañana yo los visitaba. Todos ellos se reunieron. La aldea, las mujeres, los hombres, todos se reunieron para respaldarme para que viniese a obtener mi educación.

Llegué a Estados Unidos. Y como imaginan, ¿qué fue lo que encontré? ¡Encontré nieve! Encontré Wal-Marts, aspiradoras, y mucha comida en la cafetería. Estaba en la tierra de la abundancia.

Lo disfruté, pero durante el tiempo que estuve aquí, descubrí muchas cosas. Descubrí que la ceremonia que atravesé cuando tenía 13 años se llama mutilación genital femenina. Aprendí que es anticonstitucional en Kenia. Aprendí que no debía cambiar ninguna parte de mi cuerpo para obtener una educación. Tenía un derecho. Y mientras hablamos ahora, hay 3 millones de niñas en África, corriendo el riesgo de pasar por esta mutilación. Aprendí que mi mamá tiene derecho a la propiedad. Aprendí que no debía ser abusada solo por ser mujer. Estas cosas me enfurecieron. Quería hacer algo. Cuando volvía, cada vez que volvía, veía que las hijas de mis vecinos se estaban casando. Las estaban mutilando, y aquí, luego de graduarme, trabajé en la ONU, volví a la universidad para obtener mi licenciatura, y tenía presente el llanto constante de estas niñas. Debía hacer algo.

Cuando volvía, comencé hablando con los hombres de la aldea, y las madres, y les dije, "Les quiero devolver, como les prometí que volvería para ayudarlos. ¿Qué necesitan?"

Y hablando con las mujeres, me dijeron, "¿Sabes que necesitamos? Realmente necesitamos una escuela para las niñas". Porque nunca había habido una escuela para niñas. Y la razón por la cual querían una escuela para ellas es porque cuando violaban a una niña mientras iba a la escuela, culpaban a la madre por ello. Si quedaba embarazada antes del matrimonio, también culpan a la madre, y la castigan por ello. La golpean. Me dijeron "Queremos poner a nuestras niñas en un lugar a salvo".

Mientras nos mudábamos, y fui a hablar con los padres, se imaginarán por supuesto, lo que me dijeron ellos: "Queremos una escuela para niños".

Y les dije, "Bien, hay un par de hombres de mi aldea que han salido, y han obtenido una educación. ¿Por qué no pueden ellos construir una escuela para niños, y yo construyo una para niñas? Esto tuvo sentido. Y estuvieron de acuerdo. Y les dije, que quería que me mostraran una señal de su compromiso. Y lo hicieron. Donaron el terreno donde construimos la escuela para las niñas. Lo hicimos.

Quiero que conozcan a una de las niñas en esa escuela. Angeline presentó una solicitud, y ella no cumplía con ninguno de los requisitos que teníamos. Ella es huérfana. Sí, podríamos haberla aceptado por eso. Pero ella ya era mayor. Tenía 12 años, y nosotros estábamos tomando niñas que estaban en cuarto grado. Angeline había estado mudándose de un lugar a... porque siendo huérfana, no tiene madre, ni padre, así que iba de la casa de una abuela a la otra, de tía en tía. No tenía estabilidad en su vida. Y la observé, recuerdo ese día, y vi algo mucho más allá de lo que veía en Angeline. Y sí, ella ya era mayor para estar en cuarto grado. Le dimos la oportunidad de venir a clases. Cinco meses después, esta es Angeline. Había comenzado una transformación en su vida. Angeline quiere ser piloto, para poder volar alrededor del mundo y marcar una diferencia. No era nuestra mejor alumna cuando la aceptamos. Ahora es la mejor alumna, no solo en nuestra escuela, sino de toda la división en la que estamos. Ella es Sharon. Ahí está cinco años después. Esta es Evelyn. Cinco meses después, esta es la diferencia que estamos haciendo.

Mientras comienza un nuevo día en mi escuela, sucede el comienzo de algo nuevo. En este momento, 125 niñas jamás serán mutiladas. Ciento veinticinco niñas, no serán casadas a la edad de 12 años. Ciento veinticinco niñas están creando y alcanzando sus sueños. Esto es lo que estamos haciendo, dándoles oportunidades, donde pueden crecer. En este momento, hay mujeres a quienes no están golpeando gracias a la revolución que comenzamos en nuestra comunidad.

Quiero desafiarlos hoy. Me están oyendo, porque están aquí, siendo muy optimistas. Son personas que son muy apasionadas. Son personas que quieren ver un mundo mejor. Son personas que quieren ver que la guerra llegue a su fin, sin pobreza. Son personas que quieren marcar una diferencia. Son personas que quieren construir un futuro mejor. Quiero desafiarlos a que sean esa primera persona, porque los demás los seguirán. Sean los primeros. Las personas los seguirán. Sean valientes. Háganse valer. Sean intrépidos. Estén seguros. Muévanse, porque mientras cambien el mundo, mientras cambien su comunidad, creemos que estamos impactando a una niña, una familia, una aldea, un país a la vez. Estamos haciendo una diferencia, así que si cambian el mundo, van a cambiar su comunidad, van a cambiar su país, y piénsenlo. Si Uds. lo hacen, y yo lo hago, ¿acaso no estaremos creando un mejor futuro para nuestros hijos, para sus hijos, para sus nietos? Y viviremos en un mundo muy pacífico. Muchísimas gracias.

domingo, 11 de agosto de 2013

INEQUIDAD DE GÉNERO EN SALUD

Alfonso Aguilar
FUENTE: http://www.excelsior.com.mx/
La equidad de género en salud significa lal ausencia de disparidades innecesarias, evitables e injustas entre mujeres y hombres.

ARTÍCULO DE  Alfonso Aguilar.


Contrario a la opinión popular, género no significa “la mujer” o “feminismo”; se refiere a las relaciones desiguales de poder entre las mujeres y los hombres y el impacto que esta desigualdad ejerce sobre la vida de las personas. La equidad es distinta al concepto de igualdad. No significa una distribución de recursos sino una distribución diferencial de acuerdo con las necesidades particulares de cada sexo. Plantear o analizar la equidad de género en salud, implica erradicar las disparidades injustas en los niveles de bienestar físico, sicológico y social que están presentes en los diferentes grupos poblacionales. Estas disparidades definidas como inequidades resultan de la diferencia de sexo, nivel socio-económico, etnicidad, edad y región geográfica. La equidad de género en salud significa la ausencia de disparidades innecesarias evitables e injustas entre mujeres y hombres. Significa que las mujeres y los hombres tienen la misma oportunidad de gozar de las condiciones de vida y servicios que les permitan estar en buena salud, sin enfermar, discapacitarse o morir por causas que son injustas y evitables. Las perspectivas de género en salud conllevan vincular la distribución del poder y el trabajo entre las mujeres y los hombres en sus perfiles epidemiológicos. Con esto podemos explicar cómo y por qué difieren los perfiles de salud de los hombres y las mujeres.
Os comento que las iniquidades de género en salud están concentradas en tres tipos de desajuste, a saber:
1.- Entre los riesgos de salud y las oportunidades para gozar la salud (estados y determinantes de salud). En parte, debido a su función reproductiva, las mujeres enfrentan un conjunto diferenciado de riesgos de salud por el que no transitan los hombres. El menor acceso a la nutrición, la educación, el empleo y los ingresos significa que las mujeres poseen menos oportunidad de gozar una buena salud.
2.- Entre las necesidades de salud y acceso a los recursos. También y en gran parte debido a su función reproductiva, las mujeres tienen diferentes necesidades de salud que los hombres. No obstante tienen menos oportunidad de acceder a los recursos materiales que les permitan obtener los servicios necesarios.
3.- Entre las responsabilidades y poder en el trabajo en el área de la salud. Las mujeres constituyen la mayoría de los trabajadores de salud con y sin remuneración. No obstante, al estar concentradas en niveles inferiores de la fuerza laboral de salud, tienen menor capacidad de influenciar en la política de salud y la toma de decisiones.
Os recuerdo y aclaro que la equidad de género no significa tasas iguales de morbilidad o mortalidad para ambos sexos, sino asegurar que las mujeres y los hombres tengan una misma oportunidad para gozar de una buena salud. En general, las mujeres tienen una esperanza de vida más larga que los hombres. La diferencia es no sólo de la longitud de vida sino también de la probabilidad de supervivencia. Las niñas tienen mayor posibilidad de vivir en el útero, durante la niñez, durante la adolescencia y la edad adulta. Entre grupos menos privilegiados, sin embargo, la brecha entre la expectativa de vida masculina y femenina disminuye y aun desaparece.
La salud significa mucho más que la expectativa de vida; se debe mirar la calidad de vida masculina y femenina y sus modalidades de comportamiento. Aun cuando las mujeres pueden vivir más tiempo, tienden a ser más afectadas por las enfermedades a largo plazo; esto es por las de tipo crónico, que afectan significativamente la calidad de sus vidas.
TRES APOSTILLAS. El tema de las iniquidades de género en salud es muy amplio, tiene muchas facetas y muchos retos que resolver para que esas iniquidades disminuyan. En días pasados en la Academia Nacional de Medicina tuvo lugar el Simposio “Mujer y Salud”, en el que participó la doctora Mercedes Juan. Aseguró que las iniquidades de género en salud han disminuido pero que aún presentan muchos desafíos. Enfatizó que la mortalidad materna se ha reducido desde 1990 (aun cuando no a los niveles deseados y esperados) y se pretende seguir con esta línea, por lo que se reforzará la calidad y oportunidad de la atención obstétrica.
En el tema de adicción y violencia, la secretaria de Salud indicó que la mujer está menos expuesta a este tipo de situaciones en comparación con el hombre, sin embargo, es en la violencia doméstica donde es mayor la problemática para las mujeres. SALUD Y SALUDOS.

domingo, 28 de julio de 2013

CÓMO HABLAR CON NIÑAS PEQUEÑAS (Y CÓMO NO HACERLO)

Superar la "tentación" de caer una vez más en sesgos culturales de género es una tarea muy complicada. De hecho, lo es mucho más de lo que pensamos.
¿Cuántas veces nos habremos podido ver a nosotr@s mism@s halagando el vestido de una niña, sus ojos, su hermosura,...? Es curioso que posteriormente nos sorprendamos cuando esas niñas desean mostrarse hermosas ante la sociedad en lugar de mostrarse realmente como personas inteligentes que son.
En otras ocasiones hemos hablado en este y otros blogs de cuestiones de suma importancia, como que la mujer no posee, o son excasos, los modelos exitosos en el mundo de la ciencia, las artes, el pensamiento filosófico, la literatura, etc.
Hemos tratado temas tan llamativos como preocupantes, relativos al número de niñas con altas capacidades detectadas, frente al número de niños, así como hemos incidido en la importancia de una detección temprana, puesto que si dejamos pasar el tiempo (y me refiero incluso a veces a unos pocos meses o un año), esas niñas se camuflan entre la masa... que no nos sorprenda que hayan aprendido demasiado pronto que una mujer para triunfar ha de ser bella y poco espabilada, pero desde luego, nunca inteligente (o al menos no más que su pareja).
Sabemos que niños y niñas captan mucha más información de que la aparentemente pretendemos aportar con nuestros halagos y comentarios. Lo no verbal no pasa desapercibido para las nuevas generaciones de seres humanos.... ¿y aún nos sorprendemos de que se sigan manteniendo diferencias de género tan abrumadoras entre niños y niñas de muy corta edad?
Dejemos de acharcar estas diferencias a cuestiones biológicas y empecemos a tomar la responsabilidad que a cada un@ nos corresponde.

CÓMO HABLAR CON NIÑAS PEQUEÑAS
Traducción del artículo “How to Talk to Little Girls” publicado en The Huffington Post el 22 de junio de 2011 por Lisa Bloom, autora de ‘Think: Straight Talk for Women to Stay Smart in a Dumbed Down World’ (Piensa: Hablar claro para que las mujeres sigan siendo inteligentes en un mundo idiotizado).
Asistí a una cena en casa de un amigo el fin de semana pasado y conocí a su hija de cinco años de edad.
La pequeña Maya tiene el cabello café y rizado, ojos de corderita, y se veía adorable con su vestido de noche rosado brillante. Yo quería gritarle, “Maya, ¡eres muy tierna! ¡Mírate!¡Da una vuelta y modela ese vestido de vuelos, cosita hermosa!”
Pero no lo hice. Me contuve. Como me muerdo la lengua siempre cuando conozco niñas pequeñas, reprimiéndome mi primer impulso de decirles lo tiernas /lindas/ bonitas/ bien vestidas/ bien peinadas que están o lo bien arregladas que tienen sus uñas.
¿Qué hay de malo en eso? Es el rompe hielos estándar en nuestra cultura cuando le hablamos a las niñas pequeñas ¿no es así? y ¿por qué no hacerles un halago sincero para potenciar su autoestima? Justamente por lo adorables que son, quiero explotar cuando las conozco, honestamente.
Mantengan ese pensamiento solo por un momento.
Esta semana, ABC News reportó que a casi la mitad de todas las niñas entre tres y seis años de edad, les preocupa el estar gordas. En mi libro,Think: Straight Talk for Women to Stay Smart in a Dumbed-Down World [Piensa: Hablar claro para que las mujeres sigan siendo inteligentes en un mundo idiotizado] yo revelo que en la actualidad, entre un 15 y un 18 por ciento de niñas menores de 12 años usan máscara de pestañas, delineador y lápiz labial regularmente; los desórdenes de la alimentación aumentaron y la autoestima ha bajado; y 25 por ciento de las jóvenes estadounidenses preferirían ganar America’s Next Top Model [concurso para ser la próxima supermodelo estadounidense] que el Premio Nobel de la Paz. Incluso las mujeres universitarias brillantes, exitosas dicen que preferirían ser sexy que inteligentes. Una madre de Miami acaba de morir por causa de una cirugía cosmética, dejando a 2 hijos adolescentes. Esto continúa sucediendo y me parte el corazón.
Enseñar a las niñas que su apariencia es lo primero que usted nota en ellas, les dice que la apariencia es más importante que cualquier cosa. Las predispone a hacer dieta a los 5 años, a ponerse base a los 11, a hacerse cirugía de senos a los 17 y ponerse Botox a los 23. Debido a que nuestro imperativo cultural de que las niñas deben estar hermosas 24/7 se ha convertido en la nueva normalidad, las mujeres estadounidenses se han vuelto cada vez más infelices. ¿Qué es lo que falta? Una vida significativa, una vida de ideas y leer libros y de ser valoradas por nuestros pensamientos y logros.
Por eso es que me obligo a hablar a las niñas de la siguiente manera.
“Maya”, le dije, acuclillándome hacia su nivel, mirándola a los ojos: “me da mucho gusto conocerte”.
“Me da mucho gusto también”, dijo ella, con la voz para hablarle a los adultos. Entrenada, de niña buena, educada.
“Ey, ¿Qué estás leyendo?” le pregunté, con brillo en mis ojos. Amo los libros. Me enloquecen. Permito que eso sea evidente.
Sus ojos se engrandecieron y la expresión facial practicada y educada abrió camino para la emoción genuina sobre este tema. Hizo una pausa, pensó, con un poco de timidez hacia una extraña como yo.
“YO AMO los libros” le dije. “¿Y tú?”
La mayoría de los niños y niñas los aman.
“SÍ”, dijo ella. “¡Y ahora los puedo leer yo por mi cuenta!”.
“¡Wow, sorprendente!” le dije. Y de hecho lo es para alguien de 5 años. Tú sigue así, Maya.
“¿Cuál es tu libro favorito?” pregunté.
“¡Voy a traerlo! ¿Puedo leértelo?”
Purplicious fue el que seleccionó Maya (nuevo para mí). Maya se acurrucó a mi lado en el sofá y leyó orgullosamente cada palabra en voz alta, acerca de nuestra heroína a quien le encanta el rosado pero es atormentada por un grupo de niñas en la escuela que visten solo de negro. Ay, se trataba de niñas y la ropa que usan y cómo su elección de guardarropa define sus identidades. Pero después que Maya cerró la última página, dirigí la conversación hacia los asuntos más profundos en el libro: las niñas malvadas y la presión de grupo y el no llevarse con el grupo. Le dije que mi color favorito en el mundo es el verde, porque amo la naturaleza, y ella estuvo de acuerdo.
Ni una vez discutimos sobre ropa, el cabello, los cuerpos o quién era hermosa. Es sorprendente cuán difícil es alejarse de esos temas con las niñas pequeñas, pero yo soy terca.
Le dije que yo acababa de escribir un libro, y que esperaba que ella también escribiera uno algún día. Ella estaba realmente emocionada con esa idea. Ambas nos entristecimos cuando Maya tuvo que irse a dormir, pero le dije que la próxima vez eligiera otro libro, que lo leeríamos y hablaríamos de eso. Ups. Esto la estimuló demasiado como para dormir y ella vino desde su habitación varias veces, toda emocionada.
Entonces, una pequeñísima dosis de oposición a una cultura que envía todos los mensajes errados a nuestras niñas; un pequeñísimo empujón hacia el valorar la inteligencia de las mujeres; un breve momento de dar intencionalmente modelos a imitar. ¿Cambiarán pocos minutos con Maya nuestra industria multibillonaria de la belleza, los shows en vivo que degradan a la mujer, nuestra cultura maniaca por las celebridades? No. Pero yo cambié la perspectiva de Maya, al menos por esa noche.
Intenten eso la próxima vez que se encuentren con una niña pequeña. Es posible que ella se sorprenda y se muestre insegura al principio, porque pocas personas le preguntan sobre su mente. Pero sea paciente y continúe. Pregúntele qué está leyendo. Qué le gusta y qué no le gusta y por qué. No existen respuestas incorrectas. Usted estará únicamente generando una conversación que respeta su inteligencia. Para chicas más grandes, pregúnteles sobre eventos de actualidad: contaminación, guerras, los recortes a los presupuestos educativos. ¿Qué le preocupa a ella del mundo exterior? ¿Cómo lo arreglaría si tuviera una varita mágica? Es posible que usted reciba respuestas intrigantes. Dígale sus ideas, logros y sus libros favoritos. Bríndele un modelo de lo que una mujer pensante dice y hace.
Y permítame conocer las respuestas que usted reciba en twitter y Facebook.
He aquí una contribución para cambiar el mundo, una niña a la vez.

lunes, 27 de mayo de 2013

LAS MAESTRAS DE LA REPÚBLICA


"La II República defendió la igualdad y con ella las mujeres obtuvieron la ciudadanía civil y política.
La educación fue uno de los pilares de la II República. Maestros y maestras trabajaron por una enseñanza pública, mixta, laica y solidaria.
Las maestras republicanas representaban el modelo de mujer moderna, autónoma, independiente y comprometida. Participaron activamente en los espacios políticos, asociaciones y sindicatos.
Las maestras republicanas fueron terriblemente represaliadas porque representaban el modelo opuesto de mujer del nacional-catolicismo.
Desde aquí queremos recuperar su memoria porque su legado educativo e ideológico dibuja el camino que hoy transitamos."


MATERIAL DIDÁCTICO

UNIDAD REALIZADA POR:

FETE-UGT :
Luz Martínez Ten, Beatriz Peyrot Marcos, Elena Sánchez De Madariaga

FECCOO:
Esther Muñoz, Carmen Heredero, Mª Del Mar Fernández Sánchez

STES.i:
Fermina Bardón Álvarez, Rosa Zafra Lizcano

Diseño y Maquetación:
Mauricio Maggiorini Tecco

Con la colaboración de:
Marta Scarpato

Unidad destinada al alumnado de secundaria y bachiller
  
La educación constituyó uno de los compromisos sociales de la II República cuyo fin era lograr la democracia, garantizar los derechos de todos los ciudadanos y ciudadanas y modernizar el país. Se trataba de configurar el estado docente, la defensa de una República capaz de educar a ciudadanos y ciudadanas comprometidas con la construcción de una nueva sociedad, que dejara atrás el obscurantismo y las desigualdades de otras épocas.

Una educación pública, obligatoria, gratuita, activa, laica, bilingüe y solidaria que intentaba terminar con siglos de discriminación por razón de sexo o de clase social.

Desgraciadamente, los planteamientos de la II República tuvieron una plasmación incompleta y efímera. La sublevación fascista cercenó las ilusiones de cambio social y la actividad reformadora en todos los terrenos, entre ellos, el de la educación. Así que muchos de los aspectos que aquí se destacan no llegaron a extenderse a todo el país y no consiguieron consolidarse. Aun así, su legado ha llegado hasta nuestros días y es importante trasmitirlo y dar a conocer uno de los mejores retazos de la historia de España.

Dentro de este proyecto de educación de la ciudadanía ocupaban un lugar privilegiado las maestras republicanas, que encarnaban el modelo de mujeres modernas e independientes. Ellas serían las responsables, en buena medida, de la construcción y difusión de la nueva identidad ciudadana, al educar a su alumnado en los valores de igualdad, libertad y solidaridad, tanto a través de la transmisión de contenidos en las aulas como, sobre todo, con sus vivencias personales.

Sin embargo, muy poco sabemos de estas mujeres comprometidas y valientes que trabajaron por llevar la educación a todos los rincones de España, por muy perdidos y aislados que estuvieran, o por muchas dificultades que encontraran ante una sociedad que, en demasiadas ocasiones, las observaba con recelo, ante su posición libre e independiente y unas prácticas educativas que introducían la coeducación en el aula, y el aprendizaje práctico y experimental, frente a los métodos memorísticos y mecánicos.

Esta unidad tiene como fin recuperar la memoria de las maestras de la II República, devolviéndoles la voz, visibilizando sus aportaciones a la modernización de la enseñanza, así como el papel que tuvieron en la conquista de los derechos de las mujeres. Sus nombres, vidas y obra, tienen que ser restituidos en la memoria, formando parte del legado de nuestra historia educativa.

viernes, 15 de marzo de 2013

MISS ESCAPARATE (Documentos TV)

"Documental que describe minuciosamente la escasa participación de las mujeres en los puestos de poder y se cuestiona "la limitada y estigmatizada visión que los medios ofrecen de ellas". Revela que lo hace la publicidad, lo repite el cine, los programas de televisión y los videojuegos. Hasta el periodismo informativo "más serio". "Cuando la sociedad integra este concepto, la voz de las mujeres deja de importar, además de dificultar su acceso a la política, desde donde podrían contribuir a cambiar esta posición de desigualdad".
Relevantes educadores, intelectuales, periodistas, actrices como Jane Fonda o Geena Davis y hasta la propia Condoleezza Rice, abordan esta problemática en Miss Escaparate y abogan por un cambio radical, donde los hombres no se sientan amenazados por el acceso de la mujer a los ámbitos tradicionalmente masculinos y ellas crean en sí mismas, en su potencialidad para traspasar los roles que la sociedad les ha impuesto con demasiada frecuencia. "La forma más común de que la gente te entregue su poder es que crea que no lo tiene". Así comienza Miss escaparate."

viernes, 8 de marzo de 2013

LA MUJER LIBRE, de Emma Goldman


El gran defecto de la emancipación en la actualidad estriba en su inflexibilidad artificial y en su respetabilidad estrecha, que produce en el alma de la mujer un vacío que no deja beber de la fuente de la vida. En una ocasión señalé que parece existir una relación más profunda entre la madre y el ama de casa del viejo estilo, aun cuando esté dedicada al cuidado de los pequeños y a procurar la felicidad de los que ama, y la verdadera mujer nueva, que entre ésta y el término medio de sus hermanas emancipadas. Las discípulas de la emancipación pura y simple pensaron de mí que era una hereje digna de la hoguera. Su ceguera no les dejó ver que mi comparación entre lo viejo y lo nuevo era simplemente para demostrar que un gran número de nuestras abuelas tenían más sangre en las venas, más humor e ingenio, y, por supuesto, mucha más naturalidad, buen corazón y sencillez, que la mayoría de nuestras profesionales emancipadas, que llenan los colegios, aulas universitarias y oficinas. Con esto no quiero decir que haya que volver al pasado, ni que condene a la mujer a sus antiguos dominios de la cocina y los hijos.
La salvación está en el avance hacia un futuro más brillante y más claro. Necesitamos desprendernos sin trabas de las viejas tradiciones y costumbres, y el movimiento en pro de la emancipación de la mujer no ha dado hasta ahora más que el primer paso en esa dirección. Hay que esperar que se consolide y realice nuevos avances. El derecho al voto y la igualdad de derechos civiles son reivindicaciones justas, pero la verdadera emancipación no comienza ni en las urnas ni en los tribunales, sino en el alma de la mujer. La historia nos cuenta que toda clase oprimida obtuvo la verdadera libertad de sus señores por sus propios esfuerzos. Es preciso que la mujer aprenda esa lección, que se de cuenta que la libertad llegara donde llegue su capacidad de alcanzarla. Por consiguiente, es mucho mas importante que empiece con su regeneración interior, que abandone el lastre de los prejuicios, de las tradiciones y de las costumbres. La exigencia de derechos iguales en todos los aspectos de la vida profesional es muy justa, pero, después de todo, el derecho más importante es el derecho a amar y ser amada. Por supuesto, si la emancipación parcial ha de convertirse en una emancipación completa y auténtica de la mujer, deberá acabar con la ridícula pretensión de que ser amada, convertirse en novia y madre, es sinónimo de esclava o subordinada. Tendrá que terminar con el estúpido concepto del dualismo de los sexos, o de que el hombre y la mujer representan dos mundos antagónicos.

La mezquindad separa y la libertad une. Seamos grandes y desprendidas y no olvidemos los asuntos vitales, agobiadas por las pequeñeces. Una idea verdaderamente justa de la relación entre los sexos no admitirá los conceptos de conquistador y conquistada; lo único importante es darse a sí mismo sin límites para encontrarse más rico, más profundo y mejor. Solamente eso puede llenar el vacío y transformar la tragedia de la mujer emancipada en una alegría sin limites.

Emma Goldman

"FELIZ" ¿DÍA? DE LA MUJER TRABAJADORA

Hoy, día 8 de marzo, no puedo encontrar un título más adecuado para comenzar esta entrada.
Me gusta la idea de que exista al menos un día para homenajear a todas y cada una de las mujeres que habitan a lo largo y ancho de este planeta y dedican su vida al trabajo. Un trabajo en ocasiones remunerado, en otras no. Una vida en igualdad de derechos y oportunidades en ocasiones reconocida... y en la mayoría de las ocasiones, no.

Tendemos a perder la perspectiva del significado de este día. Recibimos felicitaciones por estar tan hermosas, por ser tan buenas madres o por compaginar como nadie nuestro trabajo dentro del hogar con el empleo fuera de él... cuando oigo este tipo de cosas yo me pregunto: ¿acaso conoce alguien el verdadero sentido de por qué se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora precisamente en una fecha como la de hoy?

En el año 1857, tal día como hoy, un 8 de marzo, un grupo de obreras de la industria textil de Nueva York , hartas de trabajar en unas condiciones absolutamente miserables, tomaron la decisión de romper el silencio en el que se sumía su situación y salieron a las calles a protestar, recibiendo duros ataques por parte de la policía.
Justo un año después, también en el mismo mes, estas trabajadoras se reunieron y formaron un sindicato para luchar por sus derechos laborales.

No fue sin embargo hasta 1977 que fue reconocido el 8 de marzo como "Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional" por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

No significa que hasta ese año no hubiese existido un movimiento feminista que luchara por la igualdad de derechos entre sexos. Sin embargo, digamos que ese fue un reconocimiento "oficial".

Por lo tanto, señores y señoras mí@s, no perdamos la perspectiva. Hoy no es el "día de las mujeres lindas", ni el "día de la perfecta mujer".... HOY es, ni más ni menos, el día en el que debemos hacer balance, marcar un punto de inflexión, y seguir tomando las fuerzas que nos hagan falta para seguir luchando durante el resto del año para que desaparezca la tan alarmante desigualdad entre hombres y mujeres, que existe en TODOS los países del mundo.

miércoles, 27 de febrero de 2013

LA MUJER ROTA

 "La Mujer Rota" es el título de otra de las obras de Simone de Beauvoir.
Publicado en 1968, es el título de un libro que reune los cuentos “La mujer rota”, “La edad de la discrección” y “Monólogo”, escritos por Simone de Beauvoir. Se trata de tres piezas con un hilo conductor común: están protagonizados por tres mujeres que son víctimas de las relaciones con sus parejas. Estas mujeres no siempre son conscientes de su condición de víctimas o se descubren como tales, de un modo inesperado. El amor las conduce a una actitud abnegada que desemboca, tarde o temprano, en la insatisfacción y en el aislamiento.
Nuestros tiempos son otros, pero la diferente situación actual de la mujer en la sociedad, no ha cambiado un estado de cosas que Simone de Beauvoir supo percibir muy tempranamente y logró describir de un modo realmente impactante, mediante tres relatos narrativamente muy distintos entre sí.

(Para poder acceder a la descarga de los dos primeros cuentos, tan solo tienes que abrirte una cuenta en www.libroos.es. Es rápido, sencillo y gratuito)
LA EDAD DE LA DISCRECIÓN 
Este es el primer cuento de "La Mujer Rota".

"¿Mi reloj está detenido? No. Pero las agujas no dan la sensación de girar. No mirarlas. Pensar en otra cosa, en cualquier cosa: en este día detrás de mí, tranquilo y coti­diano, a pesar de la agitación de la espera.
Enternecimiento del despertar. André estaba encogido sobre la cama, los ojos cubiertos con una venda, la mano apoyada en la pared, con gesto infantil, como si en la confusión del sueño hubiera necesitado experimentar la solidez del mundo. Me senté en el borde de la cama, apo­yé la mano sobre su hombro. Se arrancó la venda, una sonrisa se dibujó sobre su rostro desconcertado."

http://filecloud.io/download.html




 MONÓLOGO
Segundo cuento.
"¡Imbéciles! Corrí las cortinas la luz idiota de los faroles y de los árboles de Navidad no entra en el departamento pero los ruidos atraviesan las paredes. Los motores los frenos y ahora se ponen a tocar la bocina se creen califas cuando al volante de sus 404 modelo familiar semisport de imitación de sus Dauphine lastimosos de sus converti­bles blancos. Un convertible blanco con almohadones negros eso sí que es lindo y los tipos silbaban cuando yo pasaba con los anteojos oblicuos un pañuelo de Hermés en la cabeza ¡y ellos que creen enloquecerme con sus ca­ras mal lavadas y los aullidos de sus bocinas!"



LA MUJER ROTA
Tercer y último cuento de la trilogía.
"Martes 14 de setiembre
 
Una de las cosas que encantaban a Maurice es la intensidad de lo que él llamaba mi "atención a la vida". Durante esa breve intimidad conmigo misma se ha reanimado. Ahora que Colette
está casada, Lucienne en Norteamérica, tendré tiempo para cultivarla. "Vas a aburrirte. Deberías conseguir un empleo", me dijo Maurice en Mougins.
Insistió. Pero, por el momento, en todo caso, no tengo ganas. Quiero vivir por fin un poco para mí. Y aprovechar con Maurice esta soledad de dos de la cual tanto tiempo estuvimos privados. Tengo un montón de proyectos en la cabeza.